¡No queremos dejar de manejar! Pero…

La tecnología que permite que un auto se maneje en autónomo se encuentra lista y operando. En ciudades como Dubai, los taxis autónomos eléctricos han venido operando ya casi  por un lustro  completo, con muy buenos resultados hasta ahora. Compañías como Lexus, Tesla, Audi, e incluso Chevrolet están en los ensayos de campo para actualizar por vía remota a sus modelos más recientes para dotarlos con la capacidad de manejo automático que promete volver más eficientes y seguros nuestros caminos, al tiempo que le dan al medio ambiente una oportunidad más para combatir la contaminación innecesaria creada por caminos abarrotados, y de paso mantener a raya el calentamiento global.  En vez de vivir las insufribles horas que implica el trasladarnos a la oficina en hora pico, podremos tener trayectos cada vez más cortos en los que disfrutaremos de un buen libro, o terminaremos esa presentación de negocios que nos hizo falta rematar anoche, mientras el sistema inteligente de nuestro auto nos conduce con seguridad a través de la ciudad…

Y esta utopía puede resultar en el infierno para aquellos de nosotros que disfrutamos de estar detrás de un volante. El vernos impedidos de la opción de encontrar un nuevo camino, o de sentir la velocidad al tomar una curva, y tener en nuestras manos el pulsante volante de una máquina que responde a nuestros deseos con una sintonía inexplicable, puede ser suficiente para rechazar toda mejora tecnológica que nos prive de ese placer básico que es sentirse libre al conducir… Pero si los autos se condujeran solos, podrían salvarse hasta 45 millones de vidas, por todo el planeta, de aquí al 2050… 3,700 personas diarias. Imagínate.

El dilema de las máquinas inteligentes y el reemplazo de sus contrapartes humanas está siendo ahora llevado a uno de los aspectos más cercanos de nuestra cotidianidad: Nuestros autos. La capacidad de lectura del mundo en tiempo real de nuestros cerebros siempre será superada por las capacidades de un sensor LIDAR, y el procesamiento casi instantáneo de las nuevas inteligencias artificiales nos dejará pasmados frente a su capacidad de adaptarse armoniosamente a un camino impredecible.

Si bien estamos hablando de una realidad inminente, también es cierto que el full auto en nuestros autos será gradual en nuestra vida cotidiana. A todos nos parecen excelentes los apoyos en cámaras para la reversa, o los sensores que nos previenen de nuestra cercanía a posibles incidentes. Los parabrisas que nos muestran todo lo que debemos saber, sin tener que apartar la vista del camino, y las asistencias por voz para elegir el mejor camino mejoran nuestra conducción, mientras las tecnologías más verdes se están apoderando poco a poco de las preferencias de todos, para remontar en la batalla contra el cambio climático… Puede que la llegada de la automatización, y la pérdida de nuestro amor por el disfrute del camino sean tan graduales y silenciosas, que ni siquiera nos demos cuenta de que nos tomaron por asalto… ¿Tú qué piensas al respecto?