¿Las camionetas 4×4 son seguras para quien no las está manejando?

Mientras que la publicidad que rodea a todas esas camionetas diseñadas para poder moverse fuera de caminos asfaltados constantemente habla de  su poder,  de desafiar obstáculos y  volverse invulnerable a través de ellas, hay un debate sobre el peligro latente que acarrean consigo los vehículos de gran tamaño o peso en calles o carreteras, y sus consecuencias sobre peatones y vehículos de menores dimensiones que comparten el espacio de tránsito cotidianamente con ellos.

En la actualidad la mayor parte de los vehículos tienen un chasis central con una construcción más robusta, y elementos circundantes que durante un impacto tienden a deformarse para absorber la energía y mantener a salvo a sus ocupantes. Cuando la fuerza del golpe es excesiva, los habitáculos sufren también de deformación y pueden atentar contra la vida de los ocupantes. Frente a vehículos cuya altura excede el promedio, que aceleran en tramos cortos con mayor intensidad, o cuentan con ángulos pronunciados en sus carrocerías, las tolerancias de impacto de los autos ajenos van perdiendo terreno, especialmente si los vehículos involucrados exceden los límites permitidos de velocidad.

Como muchas de las camionetas que tanto han seducido al público en la última década siguen estos principios de diseño y usan motores pesados —que permiten aventurarse en terrenos escarpados, y construcciones más robustas para permitirse estas condiciones de desempeño— los fabricantes están recurriendo cada vez con mayor frecuencia a ayudas de manejo que minimicen el peligro que uno de estos vehículos pudiera acarrear sobre quienes lo rodeen. Por un lado, los sistemas de detección de peatones y otros vehículos sirven de alerta temprana en el manejo, y por el otro los modos citadinos de conducción disminuyen aceleraciones y la respuesta en los aspectos más extremos del desempeño de sus motores, para minimizar los daños en caso de accidentes.

Eso sí: La precaución en el manejo, y la obediencia del señalamiento de velocidades máximas nunca podrá ser reemplazado por ningún sistema de ayuda que no comience por tomar en cuenta a quienes nos rodean. De nuevo, el saber que en la seguridad de los demás se encuentra nuestro propio bienestar, es fundamental a la hora de salir al camino.

 Fuente:

https://www.caradvice.com.au/873302/im-worried-about-our-obsession-with-high-riding-off-roading-cars/